Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de 2009

¡Se viene la Muestra Ambulante 5!

Es una experiencia colectiva que reúne a las diferentes formas del arte. Músicos, actores, artistas plásticos, bailarines, grabadores y otros realizan actividades en las calles del barrio, en las veredas, los comercios, y en las casas de los vecinos.
La muestra transcurre en el barrio Meridiano V por ser el lugar donde hace muchos años el Grupo La Grieta decidió transitar y proponer sus actividades, donde desde el año 2004 construye de cara al barrio un centro cultural en el Galpón de Encomiendas y Equipajes.
La primera Muestra Ambulante fue en 1995. El objetivo era sacar el arte de las galerías y los museos, y llevarlo a la vida cotidiana. Los comercios del barrio fueron el primer espacio “no convencional” para lo artístico elegido para este desafío.
Diez años después se organizó nuevamente la Muestra, en un contexto de discursos y prácticas que cada vez más metían a la gente en “su” casa y en “su” vida, cerrando las puertas, poniendo rejas, tratando al otro como un “sospechoso”. La…

Mates y algo más: capítulo 4

Se encontraron y tomaron un par de cervezas, luego unos tequilas y aunque la charla era agradable, no pudieron aguantarse. Salieron del boliche un poco a los tropezones y tomaron un taxi. Llegaron a su casa y empezaron a sacarse la ropa entre besos. El la arrojó sobre su cama y siguió besándola sin salirse de encima. A los pocos segundos, y ya por completo desnudos, cambiaron los roles. Cuando estaba encima de él, notó que sutilmente la apartaba. La hizo a un lado y antes de que pudiera abrir el cajón de la mesita de luz para sacar los preservativos, ella le tomó la mano, la puso contra el cabezal de la cama y, susurrándole al oído, le dijo:
-No los usemos, me hacen mal. ¿Te molesta?
-Para nada, esta bien pero dejame ir arriba a mi.
-Jajaja, hay!...
--Hay nada!, no voy a parar.
-Como usted mánde oficial!
-Mmmm
-Jajaja
Y siguieron disfrutándose por un rato hasta que de tan borrachos se quedaron profundamente dormidos. La luna comenzaba a desaparecer de la ventana de la habitación pero la tenue…

Mates y algo más: capítulo 3

Salió con las chicas. Llevaba puesta su pollera “de la suerte”, unos stiletos rojos y una remerita de modal del mismo color. Fueron a Siddhartha, como de costumbre, y el di jockey, ese vecino de tantos años las hizo entrar gratis. Pasaron primero por la barra, ella pidió un Fernet, dos porrones de cerveza y un speed con vodka. Mientras les alcanzaba los tragos a sus amigas, se fijo en el chico de la baqueta de la punta. Un rubio de ojos claros con camisa negra y jeans que tomaba un whiskey sin sacarle los ojos de encima. Ella sonrió sin abrir la boca y regresó con sus amigas par air a la pista de baile. Enseguida sonó su canción y entre las cuatro bailaron en círculo “A little respect”. Su grupo aplaudía mientras ella movía sensualmente las caderas e instintivamente dirijió su mirada a la barra: alguien seguía sin sacarle los ojos de encima. Siguió bailando y bebiendo una Warsteiner cuando dos de sus compañeras fueron al baño. Esa noche el boliche estaba lleno, quizás había unos cua…

Mates y algo más: capítulo 2

"Alcanzó a tomarse solo el micro que la dejaba a 5 cuadras. Cuando bajo de él, comenzó a llover pero no le importo ni siquiera habiendo planchado su cabello la noche anterior: corrió hasta llegar al departamento de Julio. Tocó el portero y casi sin aire se anunció. Subió corriendo las escaleras tropezándose varias veces y cuando llego al 4º B, pateó la puerta hasta que alguien abrió: era él."


Tres buenas a nueve malas, igualmente Sol confiaba en que Ana tendría un ancho bajo la manga en la próxima mano. No lo tuvo y siguieron perdiendo. Ely les cantó “flor” y se aseguraron otros 3 puntos. Al final, perdieron el partido.
-No me importa-dijo Sol- soy afortunada en el amor.
-Si claro, ¿y yo que gano?-preguntó Ana
-Vos tenés un perrito bastante degenerando que anda a saber lo que te hace cuando dormís con él!- dijo Aylén y todas se rieron- Eso, lamentablemente, no se consigue siempre. Los hombres deben pensar que no nos gusta.
-Enviada chicas, envidia, pero el perro no tiene nada que…

¡Los amantes de la serpentina!

Los... ¿amantes? ¿lo somos? o solo ¿fanáticos? o ¿locos por él..? o estamos.. locos y amados! o amando o fanatizados..¿? o amamos o estamos locos y fanatizados o Amamos y estamos locamente fanatizados por...¿la serpentina? ¿a quién se le podría haber ocurrido? Mmm viene con aroma a sol y destellando miles de colores, viene de la mano de la G... Creo, pienso, AMAMOS LA SERPENTINA o será en realidad que ella ama bailar con nuestras manos, sobre nuestras cabezas mientras la agitamos al ritmo de la música...
Pienso pienso y pienso.... ¿¿¿¿En qué estaba pensando cuando me uní a estos locos fanatizados!!!!!!???? Seguramente en serpentinas bailando ante mis ojos, invitándome a bailar con la mente junto a ellas..no, ESPEREN! eso parece un viaje tipo LCD, de esos que vienen de hasta 104 pulgadas!!! o algo así!! No, no, yo no pienso de esa forma! Pues, ¿entonces? ¿Qué me llevó a mi a estar hoy junto a ellos? o mejor dicho: ¿QUIÉN?-------Ya lo sé, SEGURO QUE FUE MI MAMÁ.
Entonces, en fin, a ella …

Mates y algo más: capítulo 1

"Mates y algo más" es un proyecto de novela corta o cuento (aún noesta claro el formato) que estoy trabajando. Les dejo la primer entrega de la misma, una adelantito de mi nuevo trabajo.

Una mañana despertó, como muchas otras, sin ganas de hacer demasiado. Bajó las escaleras y fue hasta la cocina. Lleno la pava con agua caliente, la puso sobre la hornalla grande, le saco la yerba vieja al mate y lo lavo. Le puso nueva, tomó unas galletitas de agua, un cuchillo, manteca y azúcar. Sacó la pava del fuego y llevo todo a la mesa. Se sentó a desayunar y pensó en el, en que estaría haciendo. Encendió el equipo de música y puso unos temas clásicos de pop ochentosos. Luego se lavó la cara, los dientes, se delineó suavemente los ojos, se puso máscara para pestañas, fumó un cigarrillo, eligió ropa informal pero elegante, se vistió, tomó su bicicleta del patio y salió a buscarlo.


"Se aviolentó y arrojó un plato cerca de su cabeza que termino haciéndose añicos contra la pared. Lo gol…

Mis primeros recuerdos

La primera mujer a la que amé fue a mi madre. Mis primeros pasos los di escapando, el primer aroma que recuerdo es del alcohol destiladondose de la boca abierta de un intento de padre desplomado sobre el sillón. Mi maestro más constante fue el televisor, mi primer pasión fue una bicicleta roja con la que pude escapar aún mas rápido de los castigos que, sin remedio, conseguía a menudo por cualquier motivo. Mi mejor amigo fue Locke, un pastor alemán que siempre me defendió hasta que rompieron sus costillas de una patada y su cráneo de un balazo cobarde. Mi primer libro: el Mago de Oz, mi primer sueño, ser aviador. Volar intrépidamente entre nubes sin que nadie me pise los talones ni me obligue a aterrizar. Mi segunda mujer se asomaba desnuda desde una de las paredes del living y era a quien visitaba de vez en cuando durante mis escapes nocturnos. Mi tesoro, las bolitas que ganaba al enfrentarme a otros niños y salir casi siempre victorioso. No es que sea mucho, pero en verdad creo que t…

Los que vamos a morir te saludan

Alguna vez me encontré en la cima de uno de los reinados más extensos de este mundo. Eran otros tiempos, era otro continente. Clavé mi espada e incrusté mi puño en más de mil cuerpos defendiendo mi puesto y a mis hombres. Mi ego se bañaba en la sangre del enemigo, mi codicia se alimentaba de la fortuna de los otros hasta hacer de ellos pobres mendigos. Sentí la gloria al ver los rostros de quienes nos temían y admiraban a la vez. Tuve grandes maestros que me enseñaron, más que a sobrevivir, a pelear por honor. De a poco construí una alianza de increíbles caballeros de distintas virtudes, quienes me fueron fieles hasta el último momento, cuando sus gargantas ya no desterraron la desesperanza del campo de batalla con su grito de guerra. Mi mayor sentimiento de gratitud por haber peleado codo a codo con ellos. Estuvimos tan cerca de ser los mejores, invencibles, inolvidables; pero muchos cayeron en las tinieblas y aunque sus nombres no serán olvidados, no pude seguir adelante sol con rec…
Tomo mi bolso y dejo a mi esposo, a mis hijos, al perro. A los platos que debería estar lavando, a los pisos que necesitan ser lustrados, al baño que le hace falta un repaso, a las ventanas cubiertas de polvo al igual que los posillos del mueble de la cocina. Busco un nuevo comienzo en otra ciudad, un loco amor de adolescentes que me haga sentir viva de nuevo, calles mas tranquilas y menos transitadas… me arriesgo, dejo todo aquí y realizo el cambio o, al menos, sueño con ello. Por ahora, solo voy a hacer las compras.

Mas micro historias de mujeres de Camila

Aparto las sombras e irrumpo en la oscuridad con la fuerza de mil colores y otros tantos que pronto te haré mirar. Soy calida para el amor, una romántica que busca eternas sonrisas y momentos de felicidad. Mi dulce canto es una plegaria enviada a la tierra de nunca jamás de donde algunos no han vuelto y otros seguro volverán. Hace millones de años, un único rayo de luz cayó del cielo junto a una gota de cristal en dirección a mi el día en que nací. Desde aquel entonces envuelvo mil colores en el cuerpo y me es imposible camuflarme en el mundo, el hombre con el correr del tiempo lo oscureció con un negro sofocante que no puedo desvanecer. Soy la excepción, la claridad y sentimientos de miles que cayeron en silencio.
La tarde, gris. Las nubes bajas, alimentadas por el humo de la contaminante ciudad y sus corceles de chapa. La gente: abundante, apresurada, moderna, gris también, porqué no? Las bocinas, el silbato del hombre de seguridad, los tacos, las quejas de algunos irritados…. Son sonidos que crean el ambiente urbano junto con los negocios y los altísimos edificios en esta jungla de cemento, tan altos que nos privan de ver la luz natural. Parado en una esquina bajo la sombra del más alto de ellos, me sentí agobiado. Alcé los ojos y enfrenté al gigante que entristecía mis días despidiendo fuego de mi mirada. Luego de unos segundos de proyectar mi hastío en su fría silueta geométrica, el monstruo de piedra estalló en mil pedazos, dejando ver un portal hacia el sol, tan anaranjado y hermoso… Algunos escaparon conmigo entre los escombros hacia él. Otros, sin embargo, atrapados por al inercia de sus rutinas, permanecieron indiferentes a este increíble suceso, como soñando despiertos que las cosas e…

Un angel y un espartano

En medio del caos, hubo una vez un angel que cayo del cielo. Con sus inmensas alas, cuerpo esbelto pero esplendidamente definido, ojos cafes sensibles y cabello al mismo tono, comenzó a caminar por las arenas repletas de sangrientos hombres que peleaban por placer; matandose unos a otros, exprimiendo hasta la ultima gota de piedad en los rostros ajenos... Llevaba consigo un farol muy especial. Solo aquellos gladiadores que tuvieran un corazon noble pero enegrecido, podrían ver la divina luz que irradiaba. Algunos intentaron lastimarla, no daban cuenta de su amor. Entonces, un hombre que se encontraba lejos del plano de accion surgió destrozando obstaculos de carne y hueso, apenandose por ella, y se enfrento a aquellos q buscaban herirla despiadadamente. De algun modo, este hombre, habia visto la luz...
-Dime tu nombre, generoso guerrero
-Soy el Espartano, mi dama
-Pues de ahora en mas, Espartano, me acompañaras en mi viaje y juntos emprenderemos el desafio de cambiar este mundo tan bélic…

Loca un poco

Y un día como cualquier otro de esta tan poco apaciguable rutina, se originó una fuga cósmica en el universo, mas precisamente, 5000 neuronas a la izquierda de mi cabeza, absorbiendo toda herramienta mental por un anestecioso tubo híper inflamado de olor a dentista, de escollos de algodón, y siluetas extraordinarias. Y tan racionales como podían creerlo, siguieron trabajando de un modo distinto, acorde al nuevo mundo en el que se encontraban. Nunca se quejaron, nunca se preguntaron porque las cosas habían tomado un rumbo tan distinto. Solo sabían que el cambio les posibilitó trabajar en paz, sin miles de recuerdos y palabras peligrosas acechando, sin nombres, preocupaciones, horarios que cumplir, rostros ni nada que los hiciera enfurecer, llorar o simplemente, trabajar el doble, maquinando ideas a mil por segundo.
Ya no existía Jorge, ni sus amantes, ni Mateo, ni el jefe de la oficina, ni la madre de corazón de piedra que se había exiliado hacia tantos años, ni el padre borracho. Nad…

Autorretrato

Debo admitir que he modificado mi confesión a raíz de temer que el amor sea efímero. Todo lo que aquí narro es casi totalmente maleable al tiempo.
Mi nombre es irrelevante. Nací en la ciudad de La Plata (Buenos Aires, Argentina) en el año 1989 durante una fecha que en el calendario figura con rojo: 2 de Abril, día de las Malvinas.
Tengo 20 años. Soy ariana, signo de fuego, con lo que me siento identificada. Soy bastante impulsiva y suelo sentir tan fuerte que con frecuencia ardo entre lagrimas. Brillo por mi indiferencia: mientras algunos intentan persuadir y llamar la atención de quienes pueden abrirle puertas a la fama, yo me limito a provocar con una mirada fuerte, segura. Con un aire superado de alguien no cree estar alto pero que sin embargo, no se rebaja a la mediocridad del grueso de la sociedad. Rozando un lado sensual con una pizca de intelectualidad y una incierta belleza, existo.
Sensible por demás, comencé a escribir a eso de los 12 años en cuadernos con ositos y otros deco…

Textos a partir de las piunturas de Camila

Un grito ahogado en la noche y es la oscuridad cómplice de mi dolor. Destruyo mi cuerpo a los ojos de nadie y la soledad oprime mi corazón hasta hacer brotar de él una espuma refrigerante. Ya no siento más que frío, ya mi consciencia fue aplastada. Como una vagabunda salgo a las calles reflejando el horror y la humillación que me han provocado. A quien se haya apoderado de mi alma le aconsejo que no la guarde demasiado tiempo entre sus labios o el veneno que produce llegará hasta su estomago para hacerlo retorcer de arrepentimiento. Ambas buscaremos venganza y no callaremos hasta encontrarla.
Ocaso de este mundo, se que existes y que no puedes mirarme. El fuego marco mi cuerpo luego de que tus labios se pasearon en él, nuestra hora se acabo. Quisiera que vuelvas a acariciarme, que abandones a tu mujer para encerrarte conmigo y que ya no me temas. Mi cabello emblanquecido es solo un testimonio del tiempo que llevo aguardando. Como en aquel cuarto de sombras y una tenue luz roja, donde por última vez me deleite con tu presencia, siento que por más lejos que estés, nunca podrás desenterrarme de ti. Espero, te espero, y te sigo esperando….
Ciega, enmudecida, desnuda ¿hacia quién? Se ve ella misma hacia el espejo pero sin ver. Desprolija pero sin ataduras, se alza sola en un abismo. Todo da vueltas hasta perderse, extinguirse, y solo ella persiste. La locura se desprende de sus cabellos fuertes y desalineados por la pobreza de sus aspiraciones y sueños
Mujer de época, urbana, de rasgos bien definidos (boca, ojos). Corre hacia las carteleras, no quiere perderse ni una sola historia de amor. Sus sueños se internalizan en las pantallas, sus ojos brillan ante todas esas mujeres que siempre quiso ser. ¿Quizás algún hombre que la rescate del peligro?, ¿tal vez un príncipe que anhele su corazón? Por ahora solo nos intriga la presencia de éste hombre, cuales serán sus intenciones. Puede que haya saltado de las tramas de Hitchcock para clavarle un puñal a sus espaldas, o de las fantasías de Spielberg, para llevarla a otro planeta o tal vez, solo tal vez, venga desde Marruecos, de una ciudad llamada “Casablanca” para tomarla entre sus brazos y cuando se de la vuelta, besarla de la manera mas apasionada, como si los nazis fueran a llevársela, como si corriera el riesgo de nunca más volverla a ver.
Nací de otoños lluviosos y de sueños que no querían perder a su dueño. Me agrada perderme por las tardes anaranjadas que parecen a punto de entrar en un descanso eterno y volar en dirección del viento. Veo parejas de ancianos tomados de la mano y me recuerdan a mi primer amor, aquel que parecía; nunca acabaría. Y será por culpa de los árboles que, desnudos de sus hojas, no me dan lugar a esconderme, que ella siempre me encuentra luego de hacerla correr un poco. En realidad, siempre vuelvo a sus manos pronto antes de que deje de sonreír. Si hay algo que no me gusta es verla llorar, ya bastante el cielo me ahoga con penas que, alguna vez, miles de jóvenes le confesaron al mar.

Entrevista

Atravesé la espesa y tibia neblina nocturna. No había ni un alma en las calles, solo un par de gatos observaban calmos mi presencia. El reloj de la catedral dio las doce en punto y sus campanadas resonaban en mi interior con la pesadumbre de la soledad. Llegué a la esquina en que habíamos quedado con mi colega y entré al bar. Sentado muy al fondo, en una mesa con poca iluminación, estaba él. Me senté y le hable disimuladamente cerca, sin entrar en un contacto visual directo.
-¿Hace mucho que no lo ve a Hyde?
-Un par de meses, Jekyll está más tranquilo.
-Pero, siguen las sospechas de que aún puede deambular por las calles de Londres.
-Pero Jekyll ya no lo traerá de vuelta. Ha retomado sus amistades, sus viejas costumbres, sus estudios. Creo que ya nunca volveremos a saber de Edward Hyde.
-Eso espero.
Luego, comenzamos a reír y nos saludamos afectuosamente. Era increíble la forma en que Robert se introducía en la piel de sus personajes, en el corazón de sus historias.
-¿Has escrito algo nuevo…

Juego de juguetes

Caían sobre la mesa, rebotaban contra el suelo y daban varios giros en el aire. El conejo se oculto dentro de la galera, asomándose expectante. La escavadora devolvió los dados a la mesa con su inmensa pala. El árbitro del juego levantó su brazo mecánico y dijo:
-Va de nuevo.
Nervioso y rígido, volví a tirar los dados. Una vez que dejaron de danzar, los números de las dos caras superiores fueron:
-Seis y cinco, once. Ganador, ¡el soldadito de plomo!
Entonces el corredor de autos dio un fuerte golpe sobre su coche y me cedió unas tres vueltas en él.
Me sentía “campeón mundial”, así como un niño.

Inspirado en el exelente trabajo de un grabador, invitado en aquel entonces al taller de literatura.

A mi corsel

Mi caballito de hierro, te perdí. Te apartaron para siempre de mi lado. Hoy en mi salón entro pateando las sillas y me siento con toda la bronca y lágrimas en los ojos, a recordar. ¡Cómo vibrábamos bruscamente sobre el empedrado de las calles viejas de nuestra ciudad! Aquella que recorrimos juntas sobre tus delgadas ruedas semi de carrera. El verano pasado (hace ya cuatro años, en relación al tiempo en que escribí el texto) yo sentada en tu parrillita cantando en una noche de calor y Anita al volante, siguiéndome con la letra. Ella te manejaba bien, ¿no? Sabía como llevarme en vos y se aguantaba los caminos más largos… pero claro, como no iba a lograrlo con tus seis cambios y lo liviana que eras. Así todo era más fácil y las distancias, siempre se volvían mas cortas.

Igualdad

La igualdad: es interior en cuanto al respeto, respetar y respetarse y aceptar a todos por igual, tal cual son. Si existe la igualdad, porque discriminarla con diferenciación de sexo obligando a las mujeres a cubrir su cuerpo (con el que deben sentirse seguras y quererse el resto de su vida) con un harapo que además de llevar un presupuesto, requiere cierta responsabilidad para llevar a cabo la formalidad.
Lo único que expone esta causa es la existencia de un cuerpo superior y de otro débil hacia la atracción por este, además de la exageración por parte de los directivos en forma de alusión a un pensamiento anticuado que trasciende de forma incondicional a través de los años y los cambios de la sociedad. Se detienen, no mutan junto a las personas, perjudicándonos a nosotras.

Corría el año 2006 y yo estaba cursando mi segundo año del polimodal en un colegio público de la ciudad de La Plata, conocido como “La Legión”. Escribí mi opinión acerca del uso obligatorio del guardapolvo sólo pa…

En voz de Frida

“Quisiera que hagas de mi un fresco gigantesco. Un portal hacia tu amor en el corazón de nuestro México. No me pintes destrozada, quiero que mi gente me vea entera en color. Quizás con una larga falda que cubra los remiendos de mi pierna. Quiero que vean en mi la revolución, nunca la degradación del pueblo mexicano”.

En voz de Frida Kahlo, a Diego Rivera

Microcuento

Con el pánico impregnado en el cuerpo y un sudor frío la punta de mis dedos y la palma de mis manos, levanté el tubo del teléfono. Una atmósfera de intriga y desesperación se percibía fácilmente en mi casa y me siento infinitamente culpable de ser “yo” la raíz de todo ese miedo y preocupación general. Me siento enteramente culpable de ser yo, ¡yo! Antonio Gómez, el imbécil que dejó que se llevaran a mi hermana.

13 de abril del 2004

Avión de papel

Estiré la servilleta sobre la mesa, su textura se asemejaba a la piel de una naranja. El papel tendría una vida corta, pero sería entera y únicamente dedicada a rescatarme de las profundidades del abandono de mi círculo familiar. De aquellos a los que he protegido y amado tanto, los que me han olvidado.
Hoy me encuentro decidida. Con las manos sobre la mesa haciendo uno, dos, tres y siete pliegues para formar un avión de papel y volar fuera de estas paredes, sobre estos techos y lejos de esta soledad.
La brisa acaricia mi cuerpo, las nubes me retienen en el aire. Estoy flotando.

¿Qué es dudar?

Estar al borde, a un paso, del vacío. Sobre una cuerda floja, esquivando misiles que se precipitan a embestirnos con sus volúmenes en cursiva e imprenta; antecedidos y seguidos, siempre, por aquellos garabatos que simbolizan su inmensa finalidad. Una tras otra, las preguntas luchan por arrojarnos de un lado u otro de la cuerda, hacia una dirección u otra hasta que la más acertada e inteligente de todas logra desvanecernos a la certeza de una sola y firme respuesta.

Fiel a tu reflejo

-Vivimos en una época difícil. Yo, como otras pocas mujeres, debemos estar eternamente agradecidas de que nuestros hombres hayan regresado sanos y salvos a casa de la espeluznante guerra. En realidad, tan sanos como se pudo. Mi marido no deja de despertarse por las madrugadas de un salto de la cama, gritando por la habitación completamente convencido de que nos bombardean los japoneses. Ha intentado suicidarse mas de una vez y ya no puedo escucharlo llorar cada mañana, cuando se dispone a tomar lo poco que puedo ofrecerle para el desayuno (y es que estamos en tiempos difíciles y difícil le es también a él conseguir trabajo teniendo una pierna menos).
Don Carlo, su viejo amigo y dueño del bar que está a 5 calles, le permite beber fiado todos los sábados. Lo que no le facilita es saber cuando debe dejar de tomar. Todos los domingos lo encuentro desplomado sobre los escalones y el umbral de la puerta; emanando un fuerte y concentrado hedor a vermut. Siempre repite la misma frase:
“Ma, ¿po…

Algodón y azúcar

Él parece de algodón y azúcar,
Pero en el centro es una roca despiadada.
Él puede llenarte de amor,
Pero sus huecos insaciables
No te permitirán domianrlo jamás.
Y aunque él se crea dominado
Nunca hará todo lo posible:
Siempre estará primero para si.

Puede volverte loco,
Oh si!, puede hacerte enloquecer.
Siempre se plantea la intención,
Nunca como lleva a cabo la acción.

Es dulce como el azúcar, pero traiciona sin más.
Es a veces agrio, conmovedor y egoísta,
Pero lo último solo al tiempo lo sabrás.
Todo aprisionado en un cuerpo que ya no aguanta
Y quiere salir haciendo añicos la pared
Aquella de sueños inalcanzables
Confeccionada con promesas
Que en su juego,
No pueden vencer.

Puede volverte loco,
Oh si!, puede hacerte enloquecer.
Siempre se plantea la intención,
Nunca como lleva a cabo la acción.

Alguien le dijo una vez: "no juegues con fuego"
No era él quien debía saberlo,
Sino todo el resto.
Soy un fuego que quema,
Soy un fuego que arde,
Soy un fuego que duele.
No te ac…