Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de abril, 2010

El Paraguas

Nací de otoños lluviosos y de sueños que no querían perder a su dueño. Me agrada perderme por las tardes anaranjadas que parecen a punto de entrar en un descanso eterno y volar en dirección del viento. Veo parejas de ancianos tomados de la mano y me recuerdan a mi primer amor, aquel que parecía; nunca acabaría. Fue por culpa de su perro Beagle que comenzó a ladrar muy cerca de mí de repente sin darme tiempo a esconderme y ella, una tarde de Abril, me encontró. En realidad, cada tanto me dejo encontrar por algunas personas para acompañarlas y viajar con ellas por un rato, luego me desprendo de sus manos dejando que el viento me vuelva libre. Nunca me gusto tener un dueño que me arroje tras la puerta de su casa o en algún rincón sucio y frío donde la luz llega con suerte, pero ella era especial. Supe que me quería ni bien me vio por primera vez. Yo tenía un agujero en uno de mis lados pequeño pero importante, había desviado la intención de recogerme que tuvieron algunas señoras pero no…