Algodón y azúcar

Él parece de algodón y azúcar,

Pero en el centro es una roca despiadada.

Él puede llenarte de amor,

Pero sus huecos insaciables

No te permitirán dominarlo jamás.

Y aunque se crea dominado

Nunca hará todo lo posible:

Siempre estará primero para sí.

 

Puede volverte loco,

Puede hacerte enloquecer.

Siempre se plantea la intención,

Nunca como lleva a cabo la acción.

 

Es dulce como el azúcar, pero traiciona sin más.

Es otras veces agrio, conmovedor y egoísta,

Pero lo último solo al tiempo lo sabrás.

Vive prisionero, sofocado,

Y quiere salir haciendo añicos la pared;

Esa construcción de sueños inalcanzables

Que el mundo preparo para él.

 

Puede volverte loco,

Puede hacerte enloquecer.

Siempre se plantea la intención,

Nunca como lleva a cabo la acción.

 

Alguien le dijo una vez "no juegues con fuego"

Pero no era él quien debía saberlo,

Sino todo el resto.

 

Soy un fuego que quema,

Soy un fuego que arde,

Soy un fuego que duele.

No te acerques a mí,

No se acerquen a mí.

 

Eviten la tontería de creer que son mis amigos,

Porque nadie puede serlo.

Eviten la desgarradora historia de creer

Que se casarían conmigo,

Porque nadie debe hacerlo.

Voy y vengo sin avisar,

No se detengan a contemplarme

Porque cuando el viento llame

No me podrán encontrar.

 

Puede volverte loco,

Puede hacerte enloquecer.

Siempre se plantea la intención,

Nunca como lleva a cabo la acción.

 

No te acerques a mí,

No se acerquen a mí.

Mi corazón parece de algodón y de azúcar,

Pero no es así.

El único punto rojo

Daniel no paraba de hablar, tranquilo, pero apenas se detenía a escuchar las preguntas que le hacían. Inmediatamente y con total seguridad, se precipitaba a responder. Él quería que la encuentren, a su mujer, que nos vayamos lo antes posible a continuar la búsqueda. Tenía una desazón inmensa en los ojos, la extrañaba. Hacía catorce años que estaban juntos, tenían dos hijos: uno de 11 y la nena de 7. Se estaban quedando de su abuela paterna porque su mamá no estaba para cuidarlos y su papá tomaba mucho últimamente. No la podían encontrar y estaba desesperado, no lo podía soportar. Ana Belén tenía recién cumplidos los 30 años cuando desapareció. Yo era el oficial a cargo de la investigación, en ese momento, mis hijos todavía eran chicos también y mi mujer se estaba por ir de casa. Después de tantas cosas, después del altar, de la familia que construimos, me dejaba. Ya me lo venía avisando y yo no le daba importancia. Por dentro, quería decirle a este hombre que no se ponga tan triste, que seguro lo había dejado por otro tipo, que no sea boludo. Las minas son así, se encuentran uno con plata que no se rompa el culo trabajando todos los días y dejan todo. A mí me daba lastima por los nenes, ¿qué culpa tenían pobrecitos?. Nunca voy a entender como una mujer puede dejar a dos chiquitos sin madre, ¿cómo no los va a querer?. Y además, una vez que los pariste te tenés que hacer cargo, no son perritos que los tiras en un descampado cuando crecen porque te mearon el piso de la cocina y listo, no… Así que yo iba, le hacía preguntas y salíamos después con los muchachos a preguntar por ahí, a continuar con la investigación. Los medios ya tenían su foto y la pasaban en el noticiero, en los diarios, en algún momento alguien la iba a ver y nos iba a avisar. Que hija de puta, pensaba yo, porque mi mujer se fue pero con los chicos. Yo me escapo para llevarlos a la escuela todos los días cuando salimos con el móvil pero ella está con ellos. Pobrecitos, Gastón y Tatiana se llaman los nenes de Daniel.


 Pasaron los meses, se habían encontrado cartitas de un tercero entre sus pertenencias así que no la buscábamos tanto. Pasaron un par de años y no la buscamos más, el marido ya no la lloraba, se había decidido a recomponer su vida y a olvidar. Pobre tipo… Los nenes estaban más con sus abuelos que los querían mucho así que también de a poco, fueron saliendo adelante, que va a ser. Y yo me terminé jubilando, teniendo nietos que no veo como me gustaría, juntándome con los muchachos y con alguna minita de vez en cuando. Agarro laburos de herrería que esta bueno porque me distrae y me deja unos mangos, estoy bastante satisfecho. Miro algo de tele  y ahora me enganché con una serie, por mis hijos viste que tanto me jodieron. Arranque un policial, son todos iguales igual.


 Un día me siento con dos de mis nietos que me los trajo la mamá porque no tenía con quien más dejarlos, a ver la tele y tomar unos mates. Me quedé helado mientras la periodista comunicaba la noticia: habían encontrado el cuerpo de una mujer en una casa comprada recientemente por una constructora para hacer un edificio. Cuando mostraron la cuadra y la zona, no tuve muchas dudas, yo no me olvido nunca de las calles por las que anduve haciendo operativos. Era la casa del tipo, ese que la mujer lo había abandonado y tenía dos nenes creo.


 Un único punto rojo quedó al descubierto cuando alcé mi pie izquierdo para retirarme de esa casa, solo que yo no lo vi. Un único punto rojo sangre, diminuto, evidencia suficiente para confirmar el asesinato de Ana Belén que yacía enterrada en el fondo de su patio. Los paredones de los vecinos de junto eran tan altos que ni ellos ni nadie pudieron haber visto a su marido enterrando el cuerpo. Pobre piba, la puta madre.


Fin.


Silencio

Si te digo no me hables, no me hables. Si te pido un momento de silencio para… Para mí, loco, para mí: para no gritarte ni amarrarte a un poste de madera seca con una inscripción grabada debajo, en un letrero luminoso y llamativo, que diga “tenía razón yo” y encender la hoguera. Si te pido que no me hables, por favor, no me hables. Concédeme un minuto y ese mismo minuto, aprovéchalo para pensar en porque te lo estoy pidiendo o para bajar un cambio. En una de esas te das cuenta de que pidiéndote un minuto de silencio y solo un minuto de no me hables (o cinco, o diez) es una manera de demostrar el trabajo que estoy haciéndome. Sí, estoy trabajando en mi misma, en ser un poquito más civilizada y no mandarte a la mierda como primera opción. Soy principiante te aviso, puede fallar, pero hay que trabajarlo todos los días y es lo que estoy haciendo. Yo estoy segura de que tenía razón en enojarme tanto, tan segura como para mandarte a la mierda, o llegar al trabajo y escribir cuatro páginas eternas de porqué vos estuviste mal fundamentando tu inmadurez o… o simplemente escribir del episodio y pasar ese detalle por alto, o simplemente escribir de otra cosa, o simplemente, pedirte que no me hables, respirar y bajarme del auto.

Intruso

No pertenezco a éste mundo, no pertenezco a este mundo, no pertenezco a este mundo, no pertenezco a este mundo, no pertenezco a este mundo - la frase se repetía una y otra vez en mi cabeza- no pertenezco a este mundo, no pertenezco a este mundo- pensaba en el mundo, en las otras personas que viven en el y sentía un poco de culpa, además de estar totalmente desorientada- ¿por qué soy tan mala?, ¿Por qué soy tan mala? ¿Por qué...? - pero en el fondo no me creo que así lo sea, que sea tan mala como parece que soy o como me han dicho que soy. Lo que pasa es que soy de otro mundo y a ellos (a los que les pertenece este mundo donde estoy ahora) todo lo que yo hago, cómo lo hago y porque lo hago, les cae muy mal. Y pasé tanto tiempo en este mundo que a veces me olvido que no son como yo y me siento mal, me culpo a mí misma cuando en realidad, son ellos los que están al revés: viven en un planeta plano que se les dio vuelta y quedaron patas para arriba, ¿cómo van a estar bien entonces así?.

Nuevo mundo

Los árboles besados de verde, pintados todos de verde. Y verde era la luz que los atravesaba, verde era el suelo del que salían, el verdín que cubría las rocas debajo del agua, que también se veía verde. Verde las montañas, los insectos y algunos pequeños animales que se confundían con el verde que los rodeaba. Verdes también las aves, los loros y los cocodrilos. Verdes y de otros colores se vestían quienes habitaban el lugar y lo adornaban como a un pino navideño: monos, panteras, hipopótamos, elefantes, y flamencos galantes. También había hombres, mujeres y niños, todos viviendo en paz y armonía. Y verdes las hojas sobre las que ellos servían la comida y bebían agua luego de las lluvias. Y morenas las pieles bronceadas de sol puro y verdes sus ojos, verdes sus ropas y verdes los pañuelos con los que cubrían sus cuellos.

Inconsistente




 Sé que algún día tendré la valentía suficiente para declararme culpable. Mientras tanto, la vida transcurre como un instante vacío y deprimente que se repite y extiende desde un principio, sin fin. No sé qué edad tendré, cuántos hijos o si habrá nietos. Tampoco si a mi lado estará mi persona o un vasto lugar vacío, polvoriento y desalineado, perfumado de su ausencia o de la presencia estremecedora de alguien más. Las madrugadas en el páramo son frías, la niebla empapa los suelos y el agua muerta congela el alma. Cuando brilla alguna luz parece un sueño laminado donde debajo, se oculta la vil perversión de este lugar, del que nunca jamás se puede salir. No hay muchas rocas ni lugares para esconderse: estamos casi totalmente desamparados ante las sombras del mal y los demonios del infierno… Y de ahí arriba, del cielo, solo cae la niebla podrida.


Yo me pregunto: la gente que cuando lee no entiende nada, ¿Entenderá lo que escribe cuando escribe?. Con cuánto brío descubren su exigüidad de cultura, de intelecto...

Meta de hoy:

Si vas a engendrar odio, que fluya para arriba, hacia los que tienen más por menos. 
 ¿Resultará peor vivir indignado que vivir con miedo?
Y dicen que al final tenía tanto por desahogar, que nunca más dejó de escribir. FIN
Quiero hundir hasta en fondo mis narices en el agua! Soplar de ellas y de mi boca burbujas, sonreír.
Que me toquen el rostro, que me acaricien, porque las caricias están en peligro de extinción.
Quiero inventar otro mundo.
Quiero de lo mejor para ellos, siempre.
A mis veinte era super oscura, ahora los oscuros son ellos. Antes me sentía insignificante para el mundo y dolida. Ahora cada tanto me asomo por la ventana y me vuelvo a desasomar. No sé si no hice mal en esconderme tanto tiempo, no lo sé...
A veces añoro cosas que nunca ocurrieron, como si estuviera viajando en el Delorean. Esos son mis recuerdos más felices: la brisa, el sol y la risa de Mateo.
 Que bueno sería que nos definieran nuestros sueños.
Y entonces reflexioné sobre aquello: el pintor o aquel que pinta, puede decorar una pared con su obra. El fotógrafo también. Lo mismo ocurre con con los ceramistas, ebanistas, etcétera. Los músicos producen sinfonías, canciones que podemos escuchar una y otra vez o ni bien entramos a algún lugar... Los escritores, o aquellos que escriben, tienen la facultad de obrar y esconder sus obras: entre las tapas de los libros, cuadernos, o incluso en páginas web desconocidas para casi todo el mundo. A ellos se los tiene que salir a cazar.

Y que mañana sea mejor

"Recuerdo los llamados de mi abuelo, siempre preguntando por el chiquito
Y algún día el teléfono será solo un recuerdo."


Tomarte fuerte entre mis brazos, quererte.
Acobijarte en mi locura, engendrar un poco de la tuya juntos.
Curar cada una de tus lunas o al menos, soñar que puedo hacerlo.
Solo te deseo cosas buenas,
Aunque parezcamos dos barcos amarrados
Uno junto a otro,
Que se chocan con la marea.

Que los años venideros te traigan calma
Y que la calma te dibuje notas en el aire.
Que puedas atraparlas en forma de música
Y seas feliz.
Y que mañana, sea mejor.




Sin título

¿No nos queda solo, desaparecer... ? Si evidentemente, parte de nosotros ya desapareció.
 Ya no somos uno mismo, menos que eso.

Es como que vamos borrándonos mientras que los que se escriben de cursiva y New Roman sólo escriben pelotudeces.
 La gente me gusta cada vez menos y cada vez menos, me gusta la gente.
Aguantar, respirar, llorar muy poquito, callar y olvidar. Un poco de esto todos los días y te recibís de persona.  Dónde quedaron los años de poesía?
A dónde se fueorn esas luchas en las que había velas, silencio y una tristeza tan fuerte que helaba todo a su alrededor?
MuchasPreguntas. de cosas disferentes pero siempre de todos nosotros. ¿la humanidad es otra o solo cambia el tamaño de la rueda en que gira?
mE GUSTARÍA MAS QUE nada llegar a ver que nos vamos construyendo luego de todo.

Azabache

¿Cómo puedo escribir con tanta oscuridad? Si en el mundo entero se apago la luz, si todos nos volvimos tan oscuros que solo andamos por ahí chocando unos contra otros. Solo quiero vomitar penumbra en el arduo vacío de sus cabeza y algunas veces, incluso, descerebrarme como varios de ellos. Porque el odio no tiene límites y contamina. Porque la naturalidad de los hechos y las costumbres que nos representan asusta y cada vez menos: son cada vez mas naturales. Porque a veces siento que ya no siento nada, producto de vivir en una trivialidad constante donde nada hace a la diferencia porque siempre se busca callar otras voces con la de uno mismo y todo es (o se vuelve) anodino. 


La soledad es el abrazo acorazado de uno mismo tratando de repeler a la muerte, a la locura o al otro. Y el otro es el enemigo, definición hoy en cualquier buscador.

Si matamos al otro y el otro nos mata a nosotros no queda nada que defender. Si intentamos matarnos solos, nadie va a defendernos.
"Miles de hojas cayeron al vacío, y en ellas había grabadas cosas hermosas. Miles de hojas seguirán cayendo, hasta que los arboles nos empiecen a tirar con piedras y nos obliguen a mirar hacia arriba o a hacernos a un lado"

Teletransportación

¿Alguna vez te teletransportaste? 
No.
Pero ni siquiera al pasado?.
Por supuesto que no, es imposible tele transportarse! Me preguntas como si lo hubieses hecho...
Bueno es que de hecho, lo hice.
Fantasmadas.
Fantasmadas no, fantasías.
¿Y qué es una fantasía?
Es el momento de plenitud del hombre realizado, el éxtasis puro, el bien o el mal en su mayor expresión. Algo que se respira con todos los sentidos y se transpira, también.
Ah! ¿Como cuándo te tocas pensando en una chica?
Exácto! Algo que viene con fuerza pero no solo es sexual... También podés fantasear con que estas haciendo correr tus dedos por un piano de cola y sentirte Beethoven.
Eso también me suena a sexual, lo de correr con los dedos... La música en si tiene mucha sexualidad.
Para vos TODO es sexual.
Bueno, para bajar de tono, que pasa con los sueños?
¿Los sueños? Bueno, son otra cosa, algo más etéreo pero tangible... Es difícil de explicar. Al sueño hay que trabajarlo para no perderlo y con ellos, uno siente la necesidad de cumplirlos, ¿entendés?
Más o menos.
Un sueño es como un globo lleno de helio que llevamos siempre de nuestra mano pero, es tan ligero que a veces olvidamos que esta ahí y cuanto más alto esté, mas tenemos que tirar del hilo para alcanzarlo.
No me gustan los globos. Bueno en realidad sí, pero siempre tengo miedo que se me revienten en la cara. Mejor volvamos con las chicas.
¡Que las fantasías no son solo chicas!
Y bueno pero quizás las mías si lo son.
A ver, nunca fantaseaste con sentirte feliz en un momento y lugar determinados donde quizás ya estuviste pero sin sentirte de esa forma?
 El amigo se detiene a pensar.
¿Sin sexo?
Sin sexo.
Puede ser, si...
¿Y anhelas esa fantasía que llevas con vos a todas partes bien pero bien guardada adentro tuyo? No como un globo que se vuela por las nubes a la vista de todo el mundo, como un secreto.
 El amigo se sintió desnudo, descubierto, frágil.
Si.
 Bueno, ¿y recordas bien ese lugar?
Si.
Y a veces, en silencio, ¿te metes en el?
Si el amigo volvió a hacer una pausa, cayéndose para adentro, dejando de estar en ese sitio de charla casual y comprometida, seria pero relajada, insignificante pero reveladora y luego volvió a hablar.Me voy a esa esquina tranquila de mi viejo barrio, al paredón de ladrillo de vista, con las hojas de los árboles tamizando la luz del farol de la cuadra que comienza a encenderse a la vez que el sol le entrega el último beso al cielo del día. Estoy a punto de acabar ese giro de 90 grados cuando me enfrento de golpe con ella, que viene caminando con una de esas viejas bolsas de plástico rayadas en colores para hacer los mandados. Entonces la saludo con un abrazo bien fuerte y le cuento como me va en la vida, lo que me esta pasando en ese momento. Y mi abuela me escucha y me mira con esos ojos de mar calmo y me da consejos.
Y bueno, ¿ves? Vos también podes tele transportarte



Es tan difícil abstraerse, con los años, y llorar letras, empapar con palabras y mojar los rostros de las hojas con textos maravillosos, oscuros, reales o fantásticos.

Cuando los sueños se transforman en ordenes que salen de la boca a gritos, cuando el calor que nos invade ya no se transmite en sexo sino que es una impura calentura, una mera malformación extrema de ira.

Cuando ya no nos sentamos a hablar con uno mismo, a divagar en soledad por nuestros dos mundos. A embarrarnos en los jardines de la locura y gozar con las llamas de la oscuridad.

Cuando el silencio se convierte en una mano pesada que ahoga con todas sus fuerzas un "te amo" o un "perdón".

 ¿Cómo volvemos a acariciar suavemente a nuestra humanidad para que no nos devore en cualquier descuido?




Algodón y azúcar

Él parece de algodón y azúcar, Pero en el centro es una roca despiadada. Él puede llenarte de amor, Pero sus huecos insaciables No te p...