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Un angel y un espartano

En medio del caos, hubo una vez un angel que cayo del cielo. Con sus inmensas alas, cuerpo esbelto pero esplendidamente definido, ojos cafes sensibles y cabello al mismo tono, comenzó a caminar por las arenas repletas de sangrientos hombres que peleaban por placer; matandose unos a otros, exprimiendo hasta la ultima gota de piedad en los rostros ajenos... Llevaba consigo un farol muy especial. Solo aquellos gladiadores que tuvieran un corazon noble pero enegrecido, podrían ver la divina luz que irradiaba. Algunos intentaron lastimarla, no daban cuenta de su amor. Entonces, un hombre que se encontraba lejos del plano de accion surgió destrozando obstaculos de carne y hueso, apenandose por ella, y se enfrento a aquellos q buscaban herirla despiadadamente. De algun modo, este hombre, habia visto la luz...
-Dime tu nombre, generoso guerrero
-Soy el Espartano, mi dama
-Pues de ahora en mas, Espartano, me acompañaras en mi viaje y juntos emprenderemos el desafio de cambiar este mundo tan bélico y ordinario por uno donde reinen las alianzas entre gladiadores de todo el mundo e interactuen pacificamente, honrrando sus principios, la lealtad, la paz y el honor. Yo te enseñaré implantar el respeto en los demas hacia nosotros para poder crear a nuestros aliados.
-Si, mi maestra
Juntos, recorrieron arenas y mercados del continente, reclutando gladiadores que sean capaces de ver la luz encandeciente. Los llamaron "Los caballeros del sol" y, desde el momento en que el Espartano y el angel se unieron, nunca mas se los volvio a ver por separado.
Algo distinto ocurrio con ellos, algo diferente a lo que ocurrio entre otros angeles y demonios y sus guerreros... algo que les cambio la vida por siempre. No solo peleaban por ellos, sino tambien por el otro. No solo se unian durante el día, sino que tambien lo hacían durante la noche. El angel cubria con sus inmenzas alas al Espartano y lo apartaba de todo dolor, soledad, oscuridad. El le brindaba a ella algo mas hermoso aún que la misma gloria del cielo: amor. Y ella a él, supo entregarselo tambien.
Pelearon juntos, codo a codo, y cada vez fueron mas aquellos que se les unieron en su viaje. Cada vez mas gladiadores podían ver la luz. Y es, mis queridos amigos, que en este mundo que antes parecia perdido, algo estaba cambiando. Ya no existía el individualismo ni el deseo de que la sangre del otro se escucrriera por la espada de uno solo por placer y exitacion. Los hombres comenzaron a pelear por algo muy valioso que, hasta ese entonces, no daba nota de su existencia: el honor. Y algunos otros, por algo mas profundo que se extendio en sus corazónes: por amor

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¿Qué es dudar?

Estar al borde, a un paso, del vacío. Sobre una cuerda floja, esquivando misiles que se precipitan a embestirnos con sus volúmenes en cursiva e imprenta; antecedidos y seguidos, siempre, por aquellos garabatos que simbolizan su inmensa finalidad. Una tras otra, las preguntas luchan por arrojarnos de un lado u otro de la cuerda, hacia una dirección u otra hasta que la más acertada e inteligente de todas logra desvanecernos a la certeza de una sola y firme respuesta.

Ella y su beso del diablo

Si te descuidas ella te enamora
Si no le prestas atención, tú te la perderás
Si la cuestionas ella no va a reprocharte,
Solo te verá desde el otro lado de la puerta
Pero si la admiras, ella te enloquecerá

Nunca se sabe bien que podrá ser con ella
Aunque todos sabemos a donde quiere acabar
Se pierde en el camino y toma otros rumbos
Siempre esperando llegar,
Llegar al mismo lugar.

Si nunca ha mojado tus perversiones
Es porque nunca la viste de espaldas
Y si has estado entre sus garras
Sabrás de que hablo cuando pienso que es la mejor

Ella es dueña de un puñado de sueños rotos
Cree que son su mejor canción.
No intentes arrebatarselos nunca
Porque por más que esten rotos
No dudará en arrancarte los ojos
Si es que quieres robarselos.

Vive amarrando esos pedazos de vidrio en sus manos
Con cuerdas gastadas de esperanza
Pero cuando se libera de sus amarres
Suele caminar muy bien
Y si ha escojido un objetivo
Lo acaricia aún mejor

Y es que a esta chica de ojos tristes
Y corazón blando
Maldigo …

Bailemos Rock

En la noche, al silencio del sueño
Oigo una guitarra que me llama
Como si tuviera voz propia
Sacude mi alma
Quiere arrancarla de mi cuerpo
Y me hacerme bailar.

Si te sigo no hay llanto
Si me esclavizo a vos solo huelo libertad
Si me secuestras nadie podra amarrarme
Y si en vez de morirme te elijo
Es porque abandono mi egoismo
Y me sexisto para todos los demás.

El violero sin rostro me arranco la soledad
De un salto y a sus pies me encuentro ya
Bailemos rock esta noche para olvidar las penas
Y si el mundo parece haber terminado
Mejor bailemos y que vuelva a girar.

Bailemos que el dolor es en vano
Yo prometi esperar y eso voy a hacer
Bailemos y sigamos esperando
A quien nos cubra luego con sus brazos
Y no se vaya antes del amanecer.

Si hay un amor infinito
Solo el tiempo lo descubrirá
Mientras tanto bailemos y sigamos esperando
A quien luego no se vaya con el primer amanecer.

El violero sin rostro me arranco la soledad
De un salto y a sus pies me encuentro ya
Bailemos rock esta noche…

Los que fuimos a morir te saludan

Alguna vez me encontré en la cima de uno de los reinados más extensos de este mundo, el de la gran cordillera que se pierde al sur y posee los cuatro climas. Eran otros tiempos. Clavé mi fal e incrusté mis balas en más de mil cuerpos defendiendo mi puesto y a mis hombres. Mi ego se bañaba en la sangre del enemigo, mi codicia se alimentaba de la fortuna de los otros hasta hacer de ellos pobres mendigos. Sentí la gloria al ver los rostros de quienes nos temían y admiraban a la vez. Tuve maestros que me enseñaron, más que a sobrevivir, a pelear por honor. De a poco formé parte una alianza de increíbles caballeros de distintas virtudes que me fueron fieles hasta el último momento, cuando sus gargantas ya no desterraron la desesperanza del último campo de batalla con su grito de guerra. Mi mayor sentimiento de gratitud por haber peleado codo a codo con ellos. Estuvimos tan cerca de ser los mejores, invencibles, inolvidables, dueños de lo que siempre fue nuestro; pero muchos cayeron en las …