Un día descubrí que me la pasaba caminando en círculos: a veces por trechos planos, otras veces subiendo colinas y en algunas ocasiones, descendiendo por laderas y pendientes empinadas. Pero siempre en círculos. Atravesé más de una vez los mismos tramos, llore, me reí, volví a llorar y entre ambos verbos y mil veces, me enoje. Con el mundo, con las personas, conmigo misma sobre todo. Hasta que un día, encontré un camino entre los árboles, una especie de pasadizo escondido entre ramas y hojas que solo se dejaba ver en ciertos momentos del año, cuando el follaje se empieza a caer. Entonces vi que iba hacia arriba, deje mis pesadas mochilas en el piso y comencé a subir.
How happy is the blameless vestal’s lot! The world forgetting, by the world forgot. Eternal sunshine of the spotless mind! Each pray’r accepted, and each wish resign’d.
domingo, 12 de mayo de 2024
lunes, 4 de septiembre de 2023
Pequeños textos
Me preguntaste si estaba llorando
Y yo que te dije que nunca te mentiría,
Que podías confiar siempre en mí
Me permití una sonrisa y seguí leyendo.
Un inocente y joven ¡no! Trepo por mis labios,
Tan despreocupado y jovial como niñes jugando en vacaciones
de verano.
Apresurado, dulce, fugaz.
De esos tan rápidos que no lastiman, no se notan
Y permitió que descifraras el momento a tu manera.
Te he mentido, pero es que solo llegado el momento
Si es que
llega ese momento,
Podrás entender la inmensa ternura
Y el amor implacable que
te tengo.
Si, estaba llorando, pero de esos tipos de llanto que se
escapan de a poquito, brotan intensos por un instante, dejando muy pequeñas cuotas
de melancolía a lo largo de los años. Que son un instante tan sincero, que ni
siquiera mí no, podría haberlo embarrado.
Te amo desde siempre y ojalá que siempre sigas escribiendo.
jueves, 4 de marzo de 2021
Perdurar en el tiempo es lo que tanto anhelamos, dejar una espuma en el aire para no perdernos y que cada brisa nos reencuentre.
miércoles, 16 de diciembre de 2020
PIEDRAS
Cada vez que me lastiman o me lastimo a mi misma, siento que
abro mi pecho, meto una piedra grande y dolorosa adentro, lo cierro y la dejo
ahí. Y me duele al respirar y al no hacer nada. Me pesa un poco más cada vez
que meto una piedra nueva y después un poco menos y asi siempre, mi cuerpo se
fue acostumbrando a vivir con ellas. A veces trago piedras, bajan lento muy
lento por mi garganta y se quedan en el pecho cuando no digo las cosas que
quisiera decir.
A veces me pregunto
porque no puedo ser feliz como las demás personas, porque cada vez que veo una
escena romántica de mi serie favorita en lugar de emocionarme se me llena el
pecho de piedras, por qué cada vez que veo una declaración de amor profunda o de
matrimonio me siento más infeliz que nunca… Es difícil imaginar cuantas piedras
lleva dentro cada persona y hasta con cuantas piedras es “normal” vivir pero si
descubrí que la mejor forma de alivianarme un poco: a veces, después de cerrar
mi pecho y permitir brotar unas pocas lágrimas, imagino otra vida: la veo como a una
película, casi que hasta la toco y puedo olerla. Y me dejo llevar entre esos
pensamientos que dibujan hasta pequeñas sonrisas en mi rostro y vuelvo a
sentirme más liviana y normal, hasta un poco feliz. He imaginado cosas para mi
personaje que creí que nunca imaginaria y me llenan de calma, por lo que es
difícil discernir entre el y mis verdaderos deseos; entonces entendí que lo que
más me hace falta en esta vida es poesía y que solo con ella todo lo demás
llega y se va solo, como las piedras.
lunes, 20 de mayo de 2019
Lo indispensable: fruncir la cabeza figurativamente y sumergirse. Respirar. Vivir. Dar emoción y sentido. Tener el control. Amarse por un instante antes de el final. Dudar. Volver. Volver a vivir. Angustiarse. Corregir. Pensar .dejar de sentir. Imaginar al otro. Volver. Escribir. Guardar como. Imprimir.
Todo lo que yo no puedo hacer.
miércoles, 6 de febrero de 2019
"A veces pienso que el problema no es no poder encontrar lo que busco sino tener la sensación de que voy a escapar cuando esté por encontrarlo que el problema no es no poder encontrar lo que busco sino tener la sensación de que voy a escapar cuando esté por encontrarlo no poder encontrar lo que busco sino tener la sensación de que tener la sensación de que voy a escapar cuando esté por encontrarlo voy a escapar cuando esté por encontrarlo"
viernes, 26 de octubre de 2018
Insondable
Una vez sentí que estaba por caer de una montaña. Arriba la brisa era tan fresca, tan dulce, la sensación de libertad más grande que tuve y también, la más absurda. Porque ahí nomás, al borde, estaba lo desconocido y ese miedo insondable por sobre todas las cosas a quivocarme. Junto a mi yacía un chico enamorado, adulandome y poniendo su amor por mi sobre todo. Fantasemos casarnos ese año, hacia dos o tres meses nomás que estabamos juntos. El tiempo se decantaba como lluvia contra las ventanas y nunca alcanzabamos a ver el sol. Lo más importante era saber dónde ibamos a vivir y yo me dejaba llevar a caulquier lado. La casa seria antigua, alta, con pisos de madera y molduras por todos lados. El espacio estaría saturado de música, la risa de algun niñe y el ladrido de los perros de todas las razas que siempre quisimos tener: bulldog ingles, sabueso de san Huberto, scotish terrier, jack rusell, border collie, chow chow, rotwailer, golden retriever, mastín napólitano y basset hound. Las habitaciónes estarían bien separadas para tener siempre nuestra intimidad y la mesa del comedor tenia que ser bien grande para poder albergar a todos nuestros amigos. Los sueños nunca pueden verse mal...
Pero finalmente no lo hicimos y nunca más senti la brisa dulce, la libertad absoluta, el amor por todos los rincones de la habitación, solo ese miedo incontrolable de estar equivocandome siempre a cada respiro.
Formulario de solicitud
Hola, tanto tiempo… Ya era hora de que vinieras a rescatarme, de que vuelvas a apoderarte de mí. La condición que me aflige es fuerte, cada...